¿Dónde está el liofilizador? Que yo lo vea, hombre, que soy como Santo Tomás, que si no veo y toco, no creo...
Me gustan mucho esos congeladores de dos puertas y si además dan cubitosde hielo contaminados de hongos, me chiflan. Por favor, que alguien me informe de los puntos de venta, que voy a poner a congelar mi cerebro, a ver si luego me lo restauran y lo dejan como cuando tenía 30 años. La piel no, que ya hemos aprendido que no aguanta estos tratamientos extremos y es lo que me faltaba, que se me quebrara la dermis, como cuando sonríe Sara Montiel y se le quiebra el hormigón que se pone para que no se le vean las arrugas.
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¿Dónde está el liofilizador? Que yo lo vea, hombre, que soy como Santo Tomás, que si no veo y toco, no creo...
Me gustan mucho esos congeladores de dos puertas y si además dan cubitosde hielo contaminados de hongos, me chiflan. Por favor, que alguien me informe de los puntos de venta, que voy a poner a congelar mi cerebro, a ver si luego me lo restauran y lo dejan como cuando tenía 30 años. La piel no, que ya hemos aprendido que no aguanta estos tratamientos extremos y es lo que me faltaba, que se me quebrara la dermis, como cuando sonríe Sara Montiel y se le quiebra el hormigón que se pone para que no se le vean las arrugas.
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